Conectas el cargador y no pasa nada. O carga muy despacio. O solo carga si el cable está en una posición concreta. Tu iPhone está intentando decirte algo, y rara vez es lo que parece.
Antes de gastarte dinero en un cable nuevo o, peor, en un iPhone nuevo, repasa estas 10 causas. Las hemos ordenado de la más simple (que arreglas tú en 30 segundos) a la más técnica (que requiere microsoldadura). Si llegas al punto 8 sin solución, ya sabes que toca pasarse por un técnico.
Las 10 causas, de lo más fácil a lo más complejo
1. El cable está dañado
La causa nº1, con diferencia. Los cables Lightning y USB-C se rompen por dentro aunque por fuera parezcan nuevos. Si tienes otro cable a mano (de un amigo, de tu coche), pruébalo. Si carga, problema resuelto: cómprate un cable nuevo certificado MFi (Apple) y olvídate de los de gasolinera.
2. El cargador (transformador) no funciona
Más raro que el cable, pero pasa. Prueba el cable con otro cargador, o tu cargador con otro cable. Vas descartando piezas.
3. La toma de corriente o regleta da poca tensión
Sucede más de lo que parece. Cambia de enchufe. Si tu cargador es un cargador rápido (20W, 30W, MagSafe...), necesita una toma decente.
4. iOS está bloqueado y necesita reiniciarse
A veces el iPhone "se queda colgado" tras una actualización y deja de aceptar carga. Prueba un reinicio forzado:
- Pulsa y suelta volumen arriba.
- Pulsa y suelta volumen abajo.
- Mantén pulsado el botón lateral hasta que aparezca el logo de Apple.
5. El conector de carga está lleno de pelusa
Esta es la causa más infravalorada. El conector Lightning/USB-C es un imán para pelusa de bolsillo. Con el tiempo se compacta y el cable ya no hace contacto eléctrico.
Apaga el iPhone, mira el conector con una linterna y, con un palillo de madera o una herramienta de plástico (nunca metal), saca con cuidado la pelusa acumulada. Te sorprenderás de cuánta hay.
6. El conector de carga está dañado físicamente
Si has limpiado y sigue sin cargar bien, mira si los pines metálicos del interior del conector están torcidos, oxidados o partidos. Esto suele ocurrir tras meter un cable mal alineado a presión, o tras haberse mojado el iPhone.
En este caso hay que sustituir el flex del conector de carga. Es una reparación habitual que en BACKGLASS hacemos en el día.
7. La batería está agotada (más de 500 ciclos)
Ve a Ajustes > Batería > Salud de la batería. Si la capacidad máxima está por debajo del 80%, el iPhone empieza a comportarse de forma errática: carga lenta, apagados aleatorios, descarga rápida... Cambiar batería es una reparación rápida (30 min) y económica.
8. Daño por agua (aunque tú no lo recuerdes)
El agua provoca corrosión interna progresiva. Puede que se mojara hace un mes y no te dieras cuenta del impacto hasta ahora. El conector de carga es uno de los primeros componentes en fallar tras un daño por líquido.
Si tu iPhone ha estado en contacto con humedad (lluvia, baño, piscina), abrirlo y limpiarlo en ultrasonidos puede revertir la situación. Más sobre daños por agua →
9. El chip Tristar (U2) está dañado
Aquí ya entramos en terreno técnico. El Tristar es el chip que gestiona la carga del iPhone. Si está dañado (por subidas de tensión, cargadores no oficiales, daños por agua o caídas), el iPhone deja de cargar aunque el conector y la batería estén perfectos.
Síntomas típicos del Tristar dañado:
- El iPhone solo carga con el móvil apagado.
- Aparece el rayo de carga pero el porcentaje no sube.
- El iPhone se calienta mucho al conectar el cargador.
- No reconoce el cable hasta que lo metes y sacas varias veces.
Reemplazar el Tristar requiere microsoldadura con microscopio. Es una de las reparaciones más habituales en nuestro taller. Más info en nuestra página de microsoldadura.
10. Fallo en la línea de carga de la placa base
El caso más complejo: el problema no está en un chip concreto sino en una pista rota de la placa o en un componente pasivo (resistencia, condensador) dañado en la línea que alimenta la batería. Requiere análisis con esquemáticos y multímetro. También se repara, pero el diagnóstico lleva más tiempo.
¿Cuándo merece la pena reparar y cuándo no?
Si tu iPhone tiene menos de 5 años, la respuesta casi siempre es sí merece la pena. El precio de cualquier reparación (incluyendo microsoldadura) es muy inferior al de un iPhone nuevo, y los modelos actuales mantienen perfectamente el valor de uso durante 6-7 años más.
Lo más sensato es pedir diagnóstico: en BACKGLASS Almería es gratis y te decimos exactamente qué tiene tu iPhone y cuánto costaría arreglarlo, sin compromiso. Si no compensa, te lo decimos sin más.